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Toni López / Torreperogil.- Llegaba el cuarto de los festivales de verano de Torreperogil y se comenzaban a afinar guitarras para disfrutar de una mayoría de edad del festival decano en el municipio, el Frank Rock&Blues Festival, y no sabíamos lo que nos esperaba. Dos noches que se habían preparado con mimo, con grupos que quedarán grabados en nuestra memoria y que será complicado superar. Así, el viernes abría la noche, Fernando Jumillas o lo que el lo mismo “El Cuervo” calidad y gusto musical y mucho sentimiento del que pocos pueden discutir en su pequeño pero “gran” homenaje a Frank Peláez. Seguíamos con paisano y en este caso “Cave Experience” que con poca trayectoria en las espaldas dieron la nota que un pase delicioso en el que poco a poco empezaron a disfrutar y se les notaba, dándonos su mejor rock&blues y grunge experimental o que como ellos mismo denominan, sonidos de caverna que esperamos nunca dejen de tocar.

Ahora el turno de las femeninas, Jodie Cash Fingers, que nos derritió a todos por el comienzo tan emotivo que brindo a su tierra por el trágicos suceso ocurrido el pasado jueves, para después dejarnos con la boca abierta y dejaba plasmado el gran bagaje musical de bandas de antaño con su voz potente y el mejor swing de la noche y del cual muchos quedamos rendidos a sus pies.  Y para cerrar la noche, Uncle Sal, grupo ibicenco que dejó fluir lo que les salía de las entrañas presentando su “You Ain’t No Bluesman” country, folk, soul, sin dejar atrás su herencia más sureña, haciendo las delicias de los más exquisitos del género, el colofón perfecto de la primera noche de esta gran apuesta por sus dieciocho años.

Y sin mucho descanso para locales y foráneos, seguía la segunda noche en la que no podría terminar mejor, una gran apuesta la de los organizadores, en la que no se paró de bailar, gritar, aplaudir desde el primer minuto. Abriendo noche, Los Widow Makers, una pasada. Una mezcla de raíces americana muy española, folk, country, rockabilly… y lo que esto conlleva, bailar sin aliento. Como nos pasó con Manu Lanvin en su primera visita a España, como no en el Frank Rock&BluesFestival. Con ellos llegaron los ritmos de los 70, el blues más ostentoso, los mejores riffs de la noche… Un pase que se alargó porque así lo quería el público, un show cargado de electricidad y pasión, un concierto donde el espectador se contagió de todo ese poder, un power trio desnocido para muchos pero inolvidable para todos, aquí el Frank Festival ya se había coronado.

Difícil superar lo que se había quedado atrás, pero no imposible, el turno ahora de Sari Schorr & The Engine Room, una voz que estaba creando unas grandes expectativas en días anteriores, y así fue, pasión y energía encima de un escenario, una mezcla que a muchos podía recordar a las grandes voces femeninas de los 60 y 70, pero aquí estaba con su mejor rock&blues una de las vocalistas más incipientes de esta época que además nos dejó una sorpresa, su productor Mike Vernon, uno de los grandes, se subía al escenario para dejarnos un rock&roll con el que a algunos casi pierden las rodillas. En definitiva, un año más el Frank Rock&Blues Festival se supera, porque ha sido increíble este nuevo homenaje que se le hace año tras año a Frank Peláez, el autentico culpable de todo esto. Solo una pega, “el diablo ha visitado este fin de semana Torreperogil”.