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PROVINCIA.- El presidente de la Diputación y presidente de la Comisión de Diputaciones, Cabildos y Consejos Insulares de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Francisco Reyes, se ha desplazado a Santander para intervenir en una mesa redonda incluida en el curso “El futuro de la administración local y el papel de los gobiernos locales intermedios”, una acción formativa organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Democracia y Gobierno Local en la que ha puesto de manifiesto que “las diputaciones juegan un papel clave para mantener la población en el mundo rural”.

El Palacio de la Magdalena ha acogido esta mesa de debate, en la que también han tomado parte los presidentes de las diputaciones de Segovia, Francisco Vázquez; y Ourense, José Manuel Baltar, y donde Francisco Reyes ha expresado su opinión favorable a que se mantengan las administraciones provinciales. “El debate sobre su desaparición parte del desconocimiento de mucha gente a la hora de hablar de las diputaciones”, ha subrayado, aunque en su opinión también “puede obedecer al oportunismo político e incluso a la cobardía política, porque no se entiende que cuestionen las diputaciones provinciales de régimen común y no lo hagan con otros órganos intermedios del poder local que hay en este país, como las diputaciones forales, los cabildos y los consejos insulares”.

Estos elementos “hay que incluirlos en este debate”, ha enfatizado Reyes, que se ha mostrado favorable a “evaluar lo que estamos haciendo de manera permanente, a reflexionar sobre cómo optimizar los recursos que estamos administrando, pero a lo mejor el debate de la existencia o no de una administración concreta hay que cambiarlo por el debate del servicio, cuáles merece la ciudadanía y qué institución es capaz de prestarlos con más capacidad, más calidad y a menor coste”.

Francisco Reyes, que ha repasado su dilatada experiencia en la administración local, ha añadido que “soy un municipalista convencido” y ha destacado que “las diputaciones son fundamentales, sobre todo pensando en el mundo rural, gracias a las economías de escala que estamos aplicando en una gran cantidad de servicios a los municipios que sería muy difícil desarrollar de otra manera”. Esto es así especialmente en “comunidades como Castilla León o Andalucía, donde tenemos 9 millones de habitantes”, ha puntualizado el presidente de la Diputación de Jaén, quien ha añadido que “además, Andalucía ha visto en las diputaciones una oportunidad para prestar competencias suyas de una manera más directa, con más calidad, menos coste y aprovechando que pagamos también una parte de esos servicios”.

En esta línea, Francisco Reyes ha puesto en valor la labor de cohesión que realizan las corporaciones provinciales para que la ciudadanía “tenga servicios e infraestructuras de calidad independientemente del lugar donde viva”. Al respecto, ha recordado que “cuando priorizamos a los pequeños municipios en detrimento de los grandes, porque nuestra competencia está directamente en esas pequeñas localidades, estamos haciendo más igual a la ciudadanía para que tenga infraestructuras y servicios de calidad independientemente del lugar donde resida, porque si no es difícil que la gente siga en el territorio”.

“Hasta ahora hemos hecho, de la mano de los distintos ayuntamientos, una gran inversión y esfuerzo, aunque queda mucho camino por recorrer”, ha puesto de relieve Reyes, que ha asegurado que “ahora que la población está envejeciendo y se están yendo los jóvenes en busca de oportunidades en muchos municipios, las diputaciones deben jugar un papel imprescindible para frenar el despoblamiento”. Francisco Reyes, que ha lamentado que “pese a que el Gobierno central ha puesto en marcha una comisión sobre esta cuestión y hubo mucho debate en el Senado, aún no ha habido medidas ni inversiones para frenar esta marcha de la gente de los pueblos”, ha incidido en que “las diputaciones somos para el mundo rural las que estamos en esa clave porque seguimos viviendo en el mundo rural, somos conscientes de sus problemas, por eso asumimos competencias que no son propias”.

En este contexto ha situado el trabajo de la Diputación en materia de empleo, porque “es la principal preocupación de la ciudadanía, y por eso no podemos mirar para otro lado y le hemos dedicado 82 millones de euros a nuestro Plan de Empleo, aunque no sea un tema de nuestra competencia”. Pese a las virtudes que ha enumerado el presidente de la Diputación, también ha aludido a “cosas que no hemos hecho bien, ya que hemos sido casi invisibles, porque seguramente no nos presentamos a las elecciones”, algo que ha calificado como “un error histórico”.

En esta dirección, ha apuntado que “el ciudadano no sabe quién está detrás cuando abre el grifo y hay agua o cuando se recoge la basura” y ha desgranado muchas de las tareas que desarrolla una Diputación como la de Jaén, desde la gestión de los residuos sólidos urbanos hasta el abastecimiento de agua, pasando por la prestación de los Servicios Sociales Comunitarios en los municipios de menos de 20.000 habitantes, la recaudación de los tributos locales, la asistencia técnica y material a los ayuntamientos, el mantenimiento y mejora la red provincial de carreteras, la promoción turística de las 97 localidades jiennenses bajo la marca Jaén, paraíso interior, el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación a través de los centros Guadalinfo, la creación de empleo o la promoción y fomento de la cultura y el deporte en los 97 municipios jiennenses, entre otras cuestiones.

Todas estas funciones “las realizamos respetando la autonomía municipal, porque la Diputación está a disposición de los ayuntamientos, que acuden a nosotros no por imperativo legal, sino cuando lo necesitan”. Por todo ello, Francisco Reyes se ha mostrado rotundo al afirmar que “las diputaciones son fundamentales” y ha insistido en que “debemos hablar de servicios y no de instituciones, gestionar de la mejor manera posible lo que nos llega porque los recursos son limitados”. Pese a ello, y en su opiniónm “se puede replantear todo, no podemos dar pasos atrás en la igualdad entre hombres y mujeres”, y ha valorado la capacidad de las diputaciones “para adaptarnos a lo largo de nuestros 200 años de vida a las nuevas realidades y a las necesidades cambiantes de los ayuntamientos”.