image_pdfimage_print

banner-nuevo-Volvo-13-06-2017
hora-jaen-javier-lacarra-motor-y-sportEl calor a la hora de conducir influye en las capacidades físicas y en el comportamiento del conductor. Es más, el 17% de los accidentes de tráfico pueden deberse a las excesivas temperaturas. Según estudios cuando la temperatura del vehículo alcanza los 30 grados aumenta el 20% el riesgo de cometer errores durante la conducción y un 22% el tiempo de reacción. En comparación, esta situación supone síntomas similares a los que podría tener una persona con una alcoholemia de 0,5 gr/t. La temperatura interior del vehículo en movimiento puede ser entre 5 y 15 grados mayor que el exterior. Cuando en el interior del habitáculo la temperatura es de 23 grados se deja de percibir el 3% de las señales. Este porcentaje incrementa en  función del aumento de la temperatura. Otro aspecto a tener en cuenta, es que el calor puede derivar en deslumbramiento, que es la causa de alrededor de 3.500 accidentes en España. Las consecuencias del calor alteran la capacidad de reacción del conductor, incrementa su agresividad y aumenta la fatiga y las consecuencias derivadas de ese estado. CALOR, CONDUCCION Y FATIGAPor tanto habrá que establecer algunos consejos para conducir cuando las temperaturas suben y hay que conducir. Se deben de bajar todas las ventanillas del coche para  igualar la temperatura interior a la exterior antes de iniciar la conducción. Realizar una adecuada ventilación del vehículo durante el viaje y regular el aire acondicionado hasta la temperatura máxima de 24 grados. Se deben de buscar las horas de menor radiación solar- mañana o atardecer-, y hacer paradas periódicas cada 200 km o dos horas. Es conveniente ingerir una alimentación ligera, rica en proteínas y vitaminas, evitando las comidas grasas. Es importante que el que conduce utilice ropa cómoda y holgada, además de llevar un calzado que sujete adecuadamente el pie y no lo apriete. Cuando el conductor perciba síntomas de fatiga o somnolencia, debe de parar el vehículo inmediatamente para descansar o dormir si fuese preciso. No se debe de consumir absolutamente nada de alcohol si se va a conducir: disminuye los reflejos, crea una sensación de euforia y una falsa seguridad, incluso en sus niveles más bajos. Se llevará una adecuada hidratación basada en el agua y alguna bebida isotónica o refresco con azucares y llevar entre los elementos personales unas buenas gafas de sol que harán posible una mejor visión y eviten las molestias y el cansancio ocular.