Quesada se convierte en el pueblo más barato de Jaén para comprar casa

por | Jul 11, 2026 | Otras Noticias

JAÉN.- El último informe trimestral del portal inmobiliario Idealista, correspondiente al segundo trimestre de 2026, sitúa a Quesada como el noveno municipio más barato de España para comprar vivienda y el primero de la provincia de Jaén, con un precio medio de oferta de 471 euros por metro cuadrado. El estudio, elaborado a partir de los anuncios activos en la plataforma, dibuja un mapa de la España asequible en el que la provincia de Jaén destaca con tres municipios entre los 25 más económicos del país: Quesada, Villanueva del Arzobispo (492 €/m²) y Mancha Real (556 €/m²).

El dato cobra aún más relevancia por el momento que atraviesa el mercado nacional: la vivienda usada en España acaba de marcar su máximo histórico, con 2.823 euros por metro cuadrado de media, seis veces más que en Quesada. La diferencia con la media andaluza alcanza el 84%, la segunda mayor brecha de todo el ranking, solo por detrás de la localidad cordobesa de Fuente Obejuna, que encabeza la lista.

Viviendas desde 26.000 euros

En términos prácticos, en Quesada es posible adquirir hoy una vivienda de dos o tres dormitorios, lista para entrar a vivir, por entre 26.000 y 50.000 euros; casas de pueblo de más de 150 metros cuadrados construidos, con garaje o patio, se ofertan por debajo de los 35.000 euros. «No es una casualidad estadística, es la realidad de nuestro mercado desde hace años. Lo que ha cambiado es que ahora, con los precios disparados en las ciudades, mucha gente está empezando a mirar hacia pueblos como el nuestro», explica David, gerente de Inmobiliaria Jerez, agencia inmobiliaria en Quesada que lleva más de 25 años operando en el municipio.

El mercado local ofrece además un producto singular que no existe en las grandes ciudades: las fincas rústicas de olivar con cortijo, muy demandadas tanto como inversión productiva —el aceite de oliva es el motor económico de la provincia— como por compradores que buscan un proyecto de vida en el campo. «Hay quien compra una casa en el pueblo y una pequeña huerta de olivos por menos de lo que cuesta una plaza de garaje en Madrid. Y ese olivar, además, produce», apunta el gerente.

Nuevos perfiles de compradores

Mientras el acceso a la vivienda se ha consolidado como el principal problema para jóvenes y familias en las grandes ciudades y zonas tensionadas, municipios como Quesada ofrecen la ecuación contraria: vivienda amplia, sin hipotecas asfixiantes y con calidad de vida. «Vemos cada vez más perfiles nuevos: parejas jóvenes de la comarca que aquí sí pueden independizarse, teletrabajadores que solo necesitan buena conexión, familias que vuelven al pueblo tras años fuera y compradores nacionales y extranjeros que buscan segunda residencia junto al Parque Natural», señala David. La agencia constata que el interés por el municipio ha crecido de forma notable en los últimos meses.

Quesada, con cerca de 5.000 habitantes, es puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el mayor espacio protegido de España y uno de los principales destinos de turismo de naturaleza del país. En su término municipal se encuentran enclaves como el nacimiento del río Guadalquivir, el santuario de Tíscar o la Cueva del Agua, además de la aldea de Belerda y otros núcleos rurales con gran atractivo para el turismo y la segunda residencia.

El municipio es también cuna del pintor Rafael Zabaleta, con un museo propio dedicado a su obra que constituye una de las pinacotecas más importantes de la provincia, y uno de los grandes productores de aceite de oliva de Jaén. A ello se suma un sector servicios completo: centro de salud, centros educativos, comercio de proximidad, instalaciones deportivas y una activa vida cultural y asociativa.

«El titular de ‘pueblo barato’ puede sonar negativo, pero nosotros lo leemos al revés: es la mayor ventaja competitiva que tiene Quesada ahora mismo para atraer población, fijar a nuestros jóvenes y luchar contra la despoblación. El problema de España no es que Quesada sea barata; es que las ciudades se han vuelto imposibles», concluye David.